Contaminantes metálicos en alimentos.

Bienvenidos a este blog donde recopilo información acerca de la contaminación por metales pesados en los alimentos destinados al consumo humano, especialmente los ostrícolas.
Pongo a disposición los enlaces de mis publicaciones de investigaciones efectuadas durante 20 años en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo.

Les saluda, M.C. Leticia García Rico. Investigadora titular de la Dirección de Ciencia de los Alimentos, del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A. C. del Sistema CONACYT México. Unidad Hermosillo, Sonora. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores.

lgarciar@ciad.mx

Bacteria de la Antártida desactiva metales contaminantes

Agencia CyTA-Instituto Leloir. Por Bruno Geller


El descubrimiento de científicos de Argentina y de Malasia podría favorecer el desarrollo de métodos efectivos para limpiar suelos o reservas de agua afectados por actividades humanas.

 

Bacterias aisladas en suelos de la Antártida son capaces de reducir casi en un 100 por ciento la presencia de la forma química de un tipo de metal que afecta algunos ecosistemas. El hallazgo, realizado por investigadores de Argentina y de Malasia, sienta las bases para el desarrollo de procesos de saneamiento de ambientes afectados por la actividad humana.

Los científicos hallaron que bacterias de la cepa Pseudomonas DRY1 inhibieron en un 95 por ciento el efecto contaminante del molibdato, un metal proveniente de la industria siderúrgica y asociado a otras actividades humanas como la minería, diversos procesos de catálisis industriales y a la inhibición de los procesos de corrosión, indicó a la Agencia CyTA el doctor Walter Mac Cormack, director del Departamento de Microbiología Ambiental y Ecofisiología del Instituto Antártico Argentino (IAA) y uno de los autores principales del estudio publicado en la revista científica “BioMed Research International”.

¿Qué tiene de especial ese microorganismo? Las bacterias DRY1 fueron aisladas de suelo en el área de la base científica Carlini, en la Isla 25 de Mayo del archipiélago antártico de las Shetlands del Sur. Por eso, pueden crecer y actuar en condiciones extremas, como mínimas invernales de 22ºC bajo cero y máximas estivales que excepcionalmente alcanzan los 10ºC.

“Además de la temperatura, estos suelos son extremos porque poseen muy bajos niveles de nutrientes, son muy secos y están altamente irradiados por rayos ultravioletas”, explicó Mac Cormack.

La bacteria estudiada incorpora el molibdato y modifica su estado con una serie de enzimas “reductasas”.

Mac Cormack, quien también es profesor de la UBA, señaló que si se debe trabajar sobre aguas contaminadas, se pueden construir reactores con esa cepa bacteriana inmovilizada de modo que el agua fluya a través de esa matriz como una “red”. En el caso de la limpieza de suelos, existen otras alternativas que varían de acuerdo al tipo de contaminante, el mecanismo de acción de los microorganismos y las condiciones ambientales requeridas.

Las bacterias estudiadas fueron descubiertas en la base Carlini y el cerro 3 Hermanos en la Antártica.

Créditos: Gentileza del Dr. Walter Mac Cormack.

Total and inorganic arsenic in dietary supplement supplies in northern Mexico

Abstract

The aim of this study was to evaluate the presence of total and inorganic arsenic in dietary supplements composed of herbal plants and seaweed, and to determine the potential toxicological risk. Total arsenic was determined by dry ashing and hydride generation atomic absorption spectrometry, and inorganic arsenic was determined by acid digestion, solvent extraction, and hydride generation atomic absorption spectrometry. Total and inorganic arsenic in the supplements ranged from 0.07 to 8.31 mg kg−1 dry weight and from 0.14 to 0.28 mg kg−1 dry weight, respectively. Daily intake of total arsenic ranged from 0.05 to 12.46 μg day−1. Inorganic arsenic intake ranged from 0.21 to 0.83 μg day−1, values that are below the Benchmark Dose Lower Confidence Limit recommended by the Word Health Organization. Therefore, there appears to be a low risk of adverse effects resulting from excess inorganic arsenic intake from these supplements. This is the first study conducted in Mexico that investigates total and inorganic arsenic in dietary supplements. Although the results do not suggest toxicological risk, it is nonetheless important considering the toxicity of inorganic arsenic and the increasing number consumer preferences for dietary supplements. Moreover, it is important to improve and ensure the safety of dietary supplements containing inorganic arsenic.

http://link.springer.com/article/10.1007%2Fs10661-012-3011-4

Content of selenium, total and inorganic arsenic and bioaccessibility of arsenic in children diets of Mexico

Keywords:

  • selenium;
  • arsenic;
  • inorganic arsenic;
  • bioaccessibility;
  • intake;
  • children

Abstract

BACKGROUND: The aim of this study was to evaluate the intake of selenium, total and inorganic arsenic and the bioaccessibility of arsenic in diets of Mexican schoolchildren using an in vitro method.

RESULTS: Total and inorganic arsenic concentrations in the diets ranged from 0.05 to 1.15 mg kg−1 dry weight (DW) and from 0.023 to 0.088 mg kg−1 DW respectively, while selenium levels were between 0.08 and 0.20 mg kg−1 DW. Daily intake of total and inorganic arsenic ranged from 0.15 to 10.49 µg day−1 kg−1 body weight (BW) and from 0.06 to 1.11 µg day−1 kg−1 BW respectively, while that of selenium varied from 0.29 to 2.63 µg day−1 kg−1 BW. Bioaccessibility of total and inorganic arsenic ranged from 4 to 97% (mean 44 ± 21.5%) and from 33 to 97% (mean 71 ± 22.5%) respectively.

CONCLUSION: Inorganic arsenic levels in the diets were low. Therefore there appears to be a low risk of adverse effects resulting from excess inorganic arsenic intake from these diets. Copyright © 2011 Society of Chemical Industry

http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/jsfa.5538/abstract

Publicación electrónica.

Validación de un Método Analítico por Absorción Atómica

Validación de un Método Analítico por Absorción Atómica

Estandarización y Validación de un Método de Análisis de Na, K, Ca y Mg en Suero Sanguíneo Humano por EAA por Flama.

Editorial Academica Espanola ( 08.12.2013 )

En este libro se presenta un estudio sistemático que permite estandarizar y validar un método analítico utilizado para cuantificar Na, K, Ca y Mg en suero sanguíneo humano, mediante la técnica de espectrometría de absorción atómica por flama. En este trabajo se consideraron herramientas estadísticas contempladas dentro de la metrología, como parámetros importantes de calidad, entre las que se incluyen: Exactitud, precisión, repetibilidad, linealidad, límite de detección, límite de cuantificación, así como la estimación de la incertidumbre. Estos parámetros analíticos se utilizaron para la estandarización del método, en tanto que la validación del mismo se realizó utilizando un material de referencia certificado. Por último, la funcionalidad del método se realizó en suero sanguíneo humano.Esta metodología puede ser utilizada por laboratorios de análisis clínicos y por laboratorios de investigación.

El mercurio altera la estructura de las arterias

Equipos de la Universidad Autónoma de Madrid, el Instituto de Investigación del Hospital La Paz y la Universidad Complutense de Madrid han obtenido resultados que demuestran que la administración prolongada de pequeñas concentraciones de mercurio es capaz de cambiar la estructura de las arterias.

El mercurio reduce el tamaño de las células musculares lisas y este efecto es revertido por inhibidores de COX-2 y por antioxidantes. / Modificado de Aguado y cols (2013).

UAM
|

23 mayo 2013

El mercurio es un metal pesado que se encuentra de manera natural en nuestro entorno. Así, es frecuente encontrarlo en forma de metilmercurio en algunos pescados o mariscos que ingerimos.

Investigadores de la Red española de Investigación Cardiovascular han demostrado recientemente que la administración prolongada de pequeñas concentraciones de este compuesto es capaz de cambiar la estructura de las arterias.

De acuerdo con el estudio, publicado en la revista Toxicology and Applied Pharmacology, los cambios arteriales se producirían por la disminución del tamaño y el aumento del número de uno de los principales tipos de células vasculares: las células musculares lisas.

Los investigadores lograron clarificar los mecanismos responsables de estos cambios mediante la utilización de modelos animales y cultivos celulares.

Según constatan en su estudio, la exposición a bajas dosis de mercurio aumenta los niveles de una proteína inflamatoria —la ciclooxigenasa-2 (COX-2)— y de una proteína productora de estrés oxidativo —la NADPH Oxidasa—.

“Los productos de estas proteínas son los responsables de producir cambios en la morfología y en el número de células musculares lisas. Los cambios se producen a través de dos rutas de señalización intracelular, conocidas como ERK1/2 y p38”, señalan miembros del grupo responsable del estudio.

El estudio fue realizado por el equipo que dirige Mercedes Salaices, catedrática de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) asociada al Instituto de Investigación del Hospital La Paz, en colaboración con los grupos de Teresa Tejerina y Victoria Cachofeiro de la Universidad Complutense de Madrid.

El mercurio podría ser un factor de riesgo ambiental para la enfermedad cardiovascular

Estudios experimentales

 Para llegar a sus conclusiones, los autores emplearon ratas a las que se administró mercurio durante 30 días a concentraciones bajas. Posteriormente, analizaron las arterias aorta y mesentéricas.

Para profundizar en los mecanismos moleculares, obtuvieron células musculares lisas de la aorta y las cultivaron en el laboratorio, exponiéndolas a mercurio y analizando posteriormente la proliferación celular, la morfología y las diferentes proteínas y genes implicados.

Estos estudios son la continuación de otros realizados por los mismos grupos que demuestran que la administración de mercurio también induce alteraciones en la funcionalidad de las arterias.

La relevancia de los hallazgos encontrados por estos investigadores reside en un mayor conocimiento de los mecanismos que pudieran ser responsables del efecto que la exposición prolongada a mercurio (incluso en bajas dosis) pueda producir sobre el sistema cardiovascular.

De hecho, apoyados en distintos trabajos epidemiológicos, los autores señalan que el mercurio podría ser un factor de riesgo ambiental para la enfermedad cardiovascular produciendo hipertensión, enfermedad coronaria, disfunción renal, aterosclerosis e infarto de miocardio.

Referencia bibliográfica:

Aguado A, Galán M, Zhenyukh O, Wiggers GA, Roque FR, Redondo S, Peçanha F, Martín A, Fortuño A, Cachofeiro V, Tejerina T, Salaices M, Briones AM. Mercury induces proliferation and reduces cell size in vascular smooth muscle cells through MAPK, oxidative stress and cyclooxygenase-2 pathways. Toxicol Appl Pharmacol. 2013 Apr 15;268(2):188-200. doi: 10.1016/j.taap.2013.01.030.

Contaminación endurece tus arterias

Por: Redacción Quo

Las partículas contaminantes reducen el flujo de sangre en la cabeza, el cuello y cerebro.

La exposición durante largo plazo a la contaminación del aire puede estar vinculada a ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares por la aceleración de la aterosclerosis o endurecimiento de las arterias, según un estudio realizado investigadores de la Universidad de Michigan.

Los investigadores, dirigidos por Sara Adar y Joel Kaufman, de la  encontraron que las concentraciones más altas de contaminación atmosférica por partículas finas están vinculadas con el engrosamiento rápido de las dos capas internas de la arteria carótida común, un vaso sanguíneo importante que proporciona sangre a la cabeza, el cuello y el cerebro, así lo publica ABC.es.

También detectaron que las reducciones a las partículas que contaminan el aire con el tiempo estaban relacionadas con una progresión más lenta del espesor del vaso sanguíneo, que es un indicador de la cantidad de aterosclerosis presente en las arterias de todo el cuerpo, incluso entre las personas que no presentan síntomas obvios de enfermedad cardiaca.

Nuestros descubrimientos nos ayudan a entender cómo la exposición a la contaminación del aire puede provocar el aumento de los ataques al corazón y derrames cerebrales observados en otros estudios”, dijo Adar.

Los autores llegaron a estas conclusiones gracias después de dar seguimiento a 5, 362 personas con edades comprendidas entre 45 y 84 años de seis áreas metropolitanas de. Estados Unidos, como parte del Estudio Multiétnico de Aterosclerosis y la Contaminación del Aire (Air MESA).

Los científicos fueron capaces de vincular los niveles de contaminación del aire que se estiman en la casa de cada persona con dos medidas de ultrasonido de los vasos sanguíneos, separados por unos tres años. Ninguno de los participantes en el estudio tenía enfermedad cardiaca conocida.

Después de ajustar por otros factores como fumar, los autores encontraron que en promedio, el espesor de la carótida aumentó 14 micras cada año.

Sin embargo, los vasos de las personas expuestas a niveles más altos de contaminación atmosférica por partículas finas en zonas residenciales engrosaron más rápido que otros que viven en la misma área metropolitana.

La conexión de estos hallazgos con los demás resultados de la misma población sugiere que las personas que viven en una zona más contaminada de la ciudad pueden tener un 2 por ciento más de riesgo de accidente cerebrovascular en comparación con las personas en una zona menos contaminada de la misma área metropolitana”, dijo Adar.

Women 16–49 at risk of multiple pollutants

November 28, 2012 | Contact: David Orenstein | 401-863-1862
In a new analysis of thousands of U.S. women of childbearing age, Brown University researchers found that most exceeded the median blood level for two or more of three environmental pollutants that could harm brain development of fetuses and babies: lead, mercury, and polychlorinated biphenyls (PCBs).

The body burden of multiple pollutantsIn a recent study, more than half of women of childbearing age had median or higher levels of at least two of three pollutants that could harm brain development.The body burden of multiple pollutants
In a recent study, more than half of women of childbearing age had median or higher levels of at least two of three pollutants that could harm brain development.PROVIDENCE, R.I. [Brown University] — Nearly 23 percent of American women of childbearing age met or exceeded the median blood levels for all three environmental chemical pollutants — lead, mercury, and PCBs — tracked in an analysis of data on thousands of women by Brown University researchers. All but 17.3 percent of the women aged 16 to 49 were at or above the median blood level for one or more of these chemicals, which are passed to fetuses through the placenta and to babies through breast milk.

The body burden of multiple pollutants In a recent study, more than half of women of childbearing age had median or higher levels of at least two of three pollutants that could harm brain development.

The study, published in advance online Nov. 15 in the journal Environmental Research, identified several risk factors associated with a higher likelihood of a median-or-higher “body burden” for two or more of these chemicals.

The three pollutants are of greatest interest because they are pervasive and persistent in the environment and can harm fetal and infant brain development, albeit in different ways, said study lead author Dr. Marcella Thompson. But scientists don’t yet know much about whether co-exposure to these three chemicals is more harmful than exposure to each chemical alone. Most researchers study the health effects of exposure to an individual chemical, not two or three together.

“Our research documents the prevalence of women who are exposed to all three of these chemicals,” said Thompson, who began the analysis as a doctoral student at the University of Rhode Island College of Nursing and has continued the research as a postdoctoral research associate for Brown University’s Superfund Research Program with co-author Kim Boekelheide, professor of pathology and laboratory medicine. “It points out clearly the need to look at health outcomes for multiple environmental chemical co-exposures.”

Most of the childbearing-age women — 55.8 percent — exceeded the median for two or more of the three pollutants.

Risks of exposure

Data were collected between 1999 and 2004 from 3,173 women aged 16 to 49 who participated in the Centers for Disease Control and Prevention National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES). The survey was designed to represent the national population of 134.5 million women of childbearing age. Because the original study also elicited a wide variety of information on health behaviors, socioeconomic and demographic characteristics, Thompson and Boekelheide were able to identify specific risk factors associated with increased odds of having higher blood levels of lead, mercury, and PCBs.

Marcella Thompson“We carry a history of our environmental exposures throughout our lives.” Credit: David Orenstein/Brown UniversityMarcella Thompson
“We carry a history of our environmental exposures throughout our lives.” Credit: David Orenstein/Brown UniversityThey found several statistically significant risk factors. The most prominent among them was age. As women grew older, their risk of exceeding the median blood level in two or more of these pollutants grew exponentially to the point where women aged 30 to 39 had 12 times greater risk and women aged 40 to 49 had a risk 30 times greater than those women aged 16 to 19.

Thompson said women aged 40 to 49 would be at greatest risk not only because these chemicals accumulate in the body over time, but also because these women were born in the 1950s and 1960s before most environmental protection laws were enacted.

Fish and heavy alcohol consumption also raised the risk of having higher blood levels. Women who ate fish more than once a week during the prior 30 days had 4.5 times the risk of exceeding the median in two or more of these pollutants. Women who drank heavily had a milder but still substantially elevated risk.

Fish, especially top predators like swordfish and albacore tuna, are known to accumulate high levels of mercury and PCBs, Thompson said. However, there is no known reason why they found a statistically higher association between heavy drinking and a higher body burden of pollutants.

One risk factor significantly reduced a woman’s risk of having elevated blood levels of the pollutants, but it was not good news: breastfeeding. Women who had breastfed at least one child for at least a month sometime in their lives had about half the risk of exceeding the median blood level for two or more pollutants. In other words, Thompson said, women pass the pollutants that have accumulated in their bodies to their nursing infants.

Although the study did not measure whether women with higher levels of co-exposure or their children suffered ill health effects, Thompson said, the data still suggest that women should learn about their risks of co-exposure to these chemicals well before they become pregnant. A woman who plans to become pregnant in her 30s or 40s, for example, will have a high relative risk of having higher blood levels of lead, PCBs, and mercury.

“We carry a history of our environmental exposures throughout our lives,” Thompson said.

The National Institute of Environmental Health (grant P42-ES013660), the Graduate School of the University of Rhode Island, and Sigma Theta Tau (the International Nursing Honor Society) supported the research.

Contaminación ambiental está relacionada con el autismo.

Contaminación ambiental está relacionada con el autismo
Fuente: EFE

Niños que viven en casas rodeadas de mayores niveles de contaminación eran tres veces más propensos a tener autismo, según estudio.

Un informe publicado en Archives of General Psychiatry, revela que la exposición a la contaminación del aire por el tráfico vehicular durante el embarazo y el primer año de vida del niño, parece aumentar hasta tres veces el riesgo de autismo, informa el diario ABC.

“Tuvimos en cuenta la distancia a la que gente vivía de las carreteras, la meteorología, en qué dirección soplaba el viento, la afluencia de automóviles y otros factores para estudiar la contaminación relacionada con el tráfico», explicó Heather Volk, profesor asistente de medicina preventiva en la Escuela de Medicina Keck de la USC.

Los niveles más altos de exposición a partículas menores a 2,5 y 10 micras de diámetro (PM 2.5, PM 10) y el dióxido de nitrógeno registrado en el programa de monitoreo regional en el Sistema de Calidad del Aire de la Agencia de Protección se asociaron con un mayor riesgo de autismo.

“La exposición a la contaminación del aire relacionada con el tráfico, PM (partículas) y el dióxido de nitrógeno se asoció con un mayor riesgo de autismo. Estos efectos se observaron utilizando medidas de la contaminación del aire con variación en los niveles local y regional”, agregó el científico.

Volk, sugiere la necesidad de seguir estudiando este indicio para comprender las contribuciones individuales de contaminantes y los efectos de las mezclas de contaminantes sobre la enfermedad.

Para replicar estos hallazgos, los autores añaden que la implicación de estos descubrimientos en la salud pública es “grande”, ya que “la exposición de la contaminación atmosférica es común y puede tener efectos duraderos neurológicos”.